domingo, 11 de enero de 2009

LUNA EN CANCER

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Todas las galaxias tienen en su centro un Agujero Negro
del cual surgieron las estrellas, los planetas y demás materia conocida.
Tengamos en cuenta también que el 95% aproximadamente del Cosmos es,
como le llaman los científicos, Materia Oscura, transparente en realidad,
invisible, sólo sentible o perceptible por los efectos que “algo” causa en lo que vemos.

El valle, por ser el lugar más bajo y humilde, yinn,
recibe la fuerza de las aguas que se vierten en él desde las alturas yang.
Las cascadas y turbulentos torrentes de montaña con todo su ímpetu yang,
caen en lo bajo que los absorbe y los convierte en las calmadas aguas
de los anchos y profundos ríos, lagos y océanos yinn.

La Luna Representa el Arquetipo Femenino del Ser,
la receptividad, la oscuridad, el inconsciente, el refugio, la base afectiva,
el hogar, la intimidad, la madre,
la Gran Madre que recibe y acepta todo,
pero también de la cual brota todo y en la cual se crea,
y de la cual emerge, el yang.
Es por esto que el yinn se pone siempre antes que el yang.

La Luna, regente de Cáncer,
se encuentra cómoda en este signo y es imposible desprenderla totalmente de ahí,
es decir,
siempre procurará tener puentes entre el presente y el pasado afectivo,
familiar y conocido. La Luna en Cáncer representa una Cueva en la Montaña donde fluye el Agua Pura.
Una cueva, un lugar donde te sientes como en casa,
puedes reir y puedes llorar,
hogar dulce hogar.
Esta persona es alguien muy de familia, emotiva, sensible e impresionable,
que se nutre de Afecto, Calor, Ternura y Simpatía.
Las personas con ésta Luna otorgan gran importancia al ambiente emocional que las rodea necesitando muestras de apoyo, simpatía y afecto constantes.
Fuertemente influenciadas por el flujo y reflujo de la Luna,
su estado de ánimo suele ser muy variable según el ambiente donde estén
pues su sensibilidad emocional es tal que pueden percibir claramente
el estado anímico de los demás.
Cuando se encuentran en un ambiente propicio y familiar,
estas personas son muy sociables y se hacen querer
pues son capaces de sentir contigo compartiendo sinceramente tanto la alegría
como el dolor.

Su seguridad, su confianza e independencia internas,
aumentan cuando consigue dar rienda suelta a la necesidad que tiene de proteger,
de nutrir, de alimentar y de cuidar.
Claro que, cuando en la infancia una persona ha sentido un ambiente afectivo frío,
su tendencia puede ser a la inversa,
a que le den, a que le den y a que le den encerrada en sí misma y herida como estará, o,
por el otro lado,
a recibir dando lo que a menudo resulta agobiante, histérica y/o entrometida.
Son efectos de la inseguridad, la desconfianza y la dependencia emocional.

Otros efectos, colaterales si se quiere, de lo mismo pero en diferente grado,
son la tendencia a asumir sentimientos que no le pertenecen,
lo que le hace sentirse responsable o culpable si alguien a su lado se siente mal,
y a retener sentimientos y emociones en forma de apegos sintiendo nostalgia del pasado, tendencia que en gran medida suele dificultar los cambios
aunque la cosa esté deteriorada.
Los cambios,
que además de cosas nuevas traen la eliminación o transformación del pasado,
no son cosa fácil para esta Luna.
El borrón y cuenta nueva no existe para estas personas
que prefieren usar de adorno el molino de café viejo antes de tirarlo por no utilizarlo.
Y no es que no lo tiren por ”tenerlo”, como podría más típico de Tauro,
sino porque se sienten unidas a ellos afectiva y personalmente,
porque el verlas le hacen vivir recuerdos y sentimentos familiares,
de familia y de conocidos amigos.
Tirarlos sería tirar parte de sí misma a la basura, lo que en el fondo a nadie le gustaría.

Finalmente,
es la propia actitud interna a la defensiva la que nos separa y aleja de las personas,
y todos los miedos respecto a salirnos del caparazón emocional son fruto
de la inseguridad emocional que se arrastra, que se lleva pegada,
fruto de no llegar a sentir que las personas pueden querernos más o menos,
son libres de hacerlo,
pero lo que está claro es que aquí estamos porque nos quiere y nos necesita la Vida
como nosotros mismos a cada célula de nuestro cuerpo.
Aunque se lo parezca,
esta persona no necesita la aprobación de todas las personas que ama,
necesita sentirse segura en su propio e íntimo Hogar Interno,
ahí donde el Ser conecta y se funde con el Universo, con la Fuente, con el Todo,
ahí donde reinan la calma, el silencio y la paz,
lo que también necesitas en tu casa, en el hogar que crees,
allí donde vives.